Registro de obra
Codo enterrado — abrazadera de codo de acero moldeado

Un codo con fuga es incómodo por dos motivos: la fuga se asienta sobre una curva, que una abrazadera recta no puede seguir, y sustituir la curva obliga a cortar el tubo dos veces, realinear el trazado y rehacer el macizo de anclaje que absorbe el empuje.

Un codo con fuga es incómodo por dos motivos: la fuga se asienta sobre una curva, que una abrazadera recta no puede seguir, y sustituir la curva obliga a cortar el tubo dos veces, realinear el trazado y rehacer el macizo de anclaje que absorbe el empuje.

El codo se mide en obra —diámetro exterior y ángulo— y la abrazadera se conforma a esa geometría. Envuelve la curva en dos mitades y cierra sobre el propio codo, de modo que ni la alineación de la tubería ni el macizo de anclaje se tocan.

El codo se mide en obra —diámetro exterior y ángulo— y la abrazadera se conforma a esa geometría. Envuelve la curva en dos mitades y cierra sobre el propio codo, de modo que ni la alineación de la tubería ni el macizo de anclaje se tocan.

El codo se mide en obra —diámetro exterior y ángulo— y la abrazadera se conforma a esa geometría. Envuelve la curva en dos mitades y cierra sobre el propio codo, de modo que ni la alineación de la tubería ni el macizo de anclaje se tocan.

La curva queda sellada sin llegar a cortarla. Reparaciones así se miden en horas y el explotador conserva intacta la geometría original de la conducción.
